El jabón de avena ya ha terminado su periodo de curación y está listo para ser usado.
Es un jabón sin aromas ni colorantes, especialmente formulado para las pieles más sensibles (incluidas las infantiles) o con dermatitis atópica.
Busqué la receta más recomendada para este tipo de pieles, y ahí apareció la avena.
La incorporé al jabón como infusión muy concentrada, para conseguir transmitir al jabón sus excelentes propiedades hidratantes, emolientes, suavizantes y relajantes, que consiguen verdaderos logros en la mitigación del prurito que aparece en la piel en los estadios más agresivos de la dermatitis.
Está enriquecido con manteca de karité, para darle un extra de hidratación. Los aceites de oliva, aguacate, coco y palma, hacen el resto.
Una de estas pastillas ya tiene destinataria, espero que le funcione y que le deje la piel suave y fresquita...
Y como complemento, aquí os dejo unos consejos que nunca vienen mal.
(OJO!! ALÉRGICOS A LA AVENA!!)
Desde luego un gran jabón. Me gusta mucho como te ha quedado! Besitos.
ResponderEliminarMe alegro que te guste, quedaron chulos, y si además ayudan a mantener a raya los picores de la DA... miel sobre hojuelas ;)bss
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